Con el éxito internacional de Extrema gravedad aún reciente, el realizador Lorenzo Ayuso tiene nuevo cortometraje en marcha. Uno que sigue la línea del anterior y que se resume en una máxima: Despega los ojos de la pantalla. Esto no es una orden, sino el título de esta nueva “broma macabra” a cargo del director y crítico cinematográfico, una nueva vuelta de tuerca a las alienantes relaciones con la tecnología en forma de negrísima y surreal comedia de terror, que cuenta con un reparto de campanillas.
Malcolm Treviño-Sitté, que viene de triunfar como el Detective Touré de RTVE y Netflix, y David Blanka, el forense Matías Pardo que ha investigado Asuntos internos también en TVE, son los cabezas de cartel de Despega los ojos de la pantalla. Ambos encarnan a dos sujetos insensibilizados con los horrores de la realidad: el primero, un presentador de informativos sometido por un “tierra, trágame” en pleno directo; el segundo, un hombre abstraído de la realidad, incapaz de afectarse por la violencia de su entorno más inmediato. Ambos planos convergen en esta historia al límite que hablará del absurdo de la existencia, con humor cáustico y con poco respeto por la integridad, y donde no faltan los ecos del true crime desde una perspectiva cuando menos histérica.
La emergente actriz Cristina Yélamos, a la que veremos en Maspalomas de los Moriarti; y el artista multidisciplinar y especialista de cine Juanjo Kluivert, que ha dejado su impacto en series como Hasta el cielo. La serie y filmes como Al otro barrio y Black Beach, completan el elenco, puntuado con la colaboración especial del periodista Álejandro Gómez, uno de los mayores divulgadores de wrestling en castellano y el artífice de Último hombre en pie, el podcast puntero sobre la materia en España donde precisamente colabora Ayuso.
La lucha libre tendrá su pegada en Despega los ojos de la pantalla también a través de la colaboración amistosa de la White Wolf Wrestling, más conocida como la Triple W madrileña, a las puertas de empezar su decimosexta temporada. Todos estos elementos estarán agitados bajo la bandera de Corrupta Imagines, nuevo sello de producción. “Con Despega los ojos de la pantalla, abrimos una etapa de pleno control creativo, pero siguiendo las pautas de lo que hemos venido haciendo en la última década: ofrecer una mirada distorsionada, pero aún así reconocible, de la realidad y sus vicios, desde los márgenes pero con afán de llegar más allá”. En esto concuerda el actor y productor David Blanka, que promete que “veréis puro wrestling no explícito”.
Fiel a su forma de trabajar, Ayuso vuelve a reunir a un equipo de profesionales ya familiares en su filmografía previa, con las figuras destacadas de la realizadora Azahara G. Martínez (Verano rojo), encargada de los VFX, Fred J. Segado (La que se avecina) a los mandos de la dirección de fotografía; Daniel Marín (guionista de El legado de Odette) como ayudante de dirección; y Pepe Rodríguez, cantante de Dardem, a la batuta de la banda sonora. El sonido corre a cuenta de Laura Gantes (A mil kilómetros de la Navidad, Apotemnofilia) y el maquillaje de Lorena Cardeña.
Despega los ojos de la pantalla tendrá el objetivo de igualar la resonancia de Extrema gravedad, con más de medio centenar de selecciones y una veintena de premios en su casillero, y que llegó al mercado del home video como extra del filme Slasher, editado por Gabita Barbieri. Será, además, el punto álgido de un año prolífico para el director leganense, que también ha rodado a cuatro manos con Azahara G. Martínez el ambicioso adelanto para el segundo disco de la banda de post black metal Murmur, Red Hill, y protagonizado por Stephanie Condie (Nigromancia) , el propio David Blanka y Álvaro Márquez, entre otros. Si este Despega los ojos de la pantalla logra hacer con la audiencia lo contrario de lo que propone su título lo comprobaremos a partir de 2026, cuando inicie la rueda festivalera.



